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COSMOLOGIA VEDICA....

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COSMOLOGIA VEDICA....

Mensaje por SYAMASUNDARA el 22/3/2011, 14:51

El concepto del “universo” desempeña un rol fundamental en la comprensión de los fenómenos de la vida y la conciencia humana. La perspectiva bajo la cual se ha establecido la visión del universo ha sufrido diversas transformaciones en el curso de la historia. La existencia de diferentes paradigmas sobre el origen del universo y la evolución cósmica, ha motivado profundas consideraciones científicas, filosóficas, morales, éticas y religiosas, englobando una diversidad de cosmovisiones.

La imagen que el hombre tiene del universo se parcializa en función de la evolución del conocimiento científico. La dimensión trascendental que aportan a la comprensión del universo los antiguos textos de la India conocidos como los Vedas, no sólo contribuye a un enfoque teísta sobre el origen cósmico y su significado, sino que propicia el correcto enfoque del análisis de la conciencia y la existencia de una fuente suprema como causa primordial del diseño inteligente que existe en el proceso de creación universal.

La cosmología se refiere al estudio del universo, su creación y su estructura. Más allá de las consideraciones mecanicistas y de las teorías especulativas de la ciencia contemporánea, el conocimiento del Vedanta nos ofrece un marco de referencia trascendental para responder a las preguntas fundamentales acerca del origen del cosmos y de la meta última de la vida para la conciencia humana.

¿Qué buscamos al investigar el origen de la naturaleza cósmica y de la vida misma?

Desde la antigüedad, grandes pensadores, desde Platón a Tagore, de Newton a Einstein, han intentado develar la naturaleza de la realidad. Pero la realidad parece siempre ser más profunda que lo que nuestras débiles mentes pueden comprender. ¿Puede un esfuerzo combinado de la ciencia y la espiritualidad, las dos fuerzas más dominantes de la humanidad, ayudarnos a ahondar más profundamente en la naturaleza de la realidad cósmica?
En las antiguas escrituras védicas, se contempla la manifestación cósmica como un fenómeno material cuya naturaleza es distinta al mundo anti-material o espiritual. En el Bhagavad-gita (7.5), libro de libros y esencia del conocimiento védico, se declara que existe una naturaleza o energía superior. El propósito de la creación responde a un diseño inteligente y al control del Ser Supremo. Por lo tanto, en el desprejuiciado estudio científico del origen y la evolución cósmica es necesario admitir la existencia de una dimensión anti-material que trasciende la esfera material, cuyo acceso es sólo posible mediante la conexión con un alma auto-realizada o guru.

La importancia de la Cosmología

La palabra cosmos significa universo, mundo, creación, macrocosmos, vasto, grandioso, orden universal, estructura. Desde la antigüedad, la Cosmología (del griego kosmos + logos, tratado, razón, concebida como constituyente del principio controlador manifestado por el discurso), ha sido descrita como la ciencia de la leyes naturales mediante las cuales es gobernado el mundo físico.

Una definición moderna de la Cosmología considera que es el estudio científico de la forma, el contenido, la organización y la evolución del universo. En otra acepción de la palabra, la cosmología se ha contemplado como una rama de la metafísica referida con el estudio científico del universo, su origen y su evolución.

Con la Cosmología han sido asociados términos como la cosmogonía y la cosmografía. La primera trata del estudio del origen y conformación del universo, variando de acuerdo a las concepciones de las distintas tradiciones culturales y religiosas. La segunda concierne con la descripción general del mundo, relacionada con ciencias como la Geografía, la Geología, y la Astronomía, consideradas a veces como sus ramas por tratar de las particularidades generales de la tierra y de las manifestaciones planetarias.

La cosmología también puede considerarse como aquella parte de la Filosofía que trata no sólo de la sistematización de las ciencias naturales relacionadas con la materia inorgánica, sino también de la materia orgánica y del estudio de la conciencia y sus consecuencias racionales.

El primero que aparentemente introdujo en 1731 este término en la filosofía occidental fue Wolf, un discípulo de Leibnitz. En su obra Cosmología Generalis, método scientifica pertractata, quua ad solidam, Wolf define la cosmología como “la ciencia del mundo o del universo en general, en cuanto a un ser compuesto y modificable”. La palabra alemana welstanschaung (cosmovisión) traduce esta idea.

Por su vinculación con otras ciencias y por su carácter de síntesis, el estudio de la cosmología abarca un importante rango que ha sido objeto de diversas investigaciones de la ciencia moderna. A pesar del carácter imperfecto de las creaciones humanas, el campo de la cosmología ha extendido su mirada más allá de las fronteras particulares de una disciplina de carácter puramente especulativo, tratando de alcanzar una visión de síntesis armónica sobre el universo y sus fenómenos.

Bajo el enfoque como filosofía de la naturaleza, han sido consagradas obras como La Evolución de la Materia (del francés G. Le Bon), Los estados psíquicos de la materia (de Ch.Maurain), y los Ensayos sobre las bases inmediatas de la conciencia (de H.Bergson). La certeza de la evidencia metafísica, implicada con el orden moral y extra-físico que trasciende las condiciones de la materia y considera la existencia misma de Dios, ha
vinculado la cosmología con la teología. En su famosa obra La crítica de la razón pura, Emannuel Kant usa el siguiente epígrafe en la sección (III.5): “De la imposibilidad del argumento cosmológico a favor de la existencia de Dios”, presentando de esta forma el estos dos argumentos:

1) Si existe algo, existe un ser simplemente necesario; es así que a lo menos ya existe: luego existe el ser absolutamente necesario.
2) Es así que el ser Absolutamente necesario, debe ser realísimo, en quien, a saber, esté toda perfección: luego existe necesariamente el Ser Supremo en quien es real toda perfección.

La conclusión a la que llega Kant sobre la existencia de Dios mediante el particular silogismo expuesto en el par de argumentos anteriores, no dista mucho de las aseveraciones teológicas de la filosofía Vedanta cuyo paradigma consideramos en el presente estudio de la Cosmología Védica, aunque el racionalismo filosófico occidental plantea dos distintas vertientes:

1) La inferencia a posteriori de la existencia de algo: la del ser necesario; y
2) lo que a priori se infiere como el concepto del ser necesario (cuya realidad se ha demostrado) y se concluye que ha de ser todo perfecto e infinito, y valdría decir omnisciente, que es parte de sus atributos supremos.

El “ser necesario”, como realidad fuera del “nosotros mismos” o del concepto del self o conciencia de sí, introducido por C.JG.Jung en la psicología profunda y en varias corrientes esotéricas modernas, es para Kant un ente realísimo, cuya existencia aún no ha sido demostrada. Según Kant, ontológicamente, su existencia no puede demostrarse en base a argumentos puramente cosmológicos. Obras como la del francés Albert Jarges, que podría traducirse como La idea de Dios después de la razón y de la ciencia, la Theologia Naturales de De Backer (publicada en París en 1908), y aún las disquisiciones de San Agustín en su opus magnun, Suma teológica (Libro I, Cap.13), infieren mayores exploraciones en las consideraciones metafísicas existentes entre la Cosmología y otras ciencias.

Muchos otros estudios modernos en el dominio de la cosmología, conciernen con el análisis de las leyes de la naturaleza, la estructura y la geometría del espacio-tiempo, y el origen mismo de la vida y del universo. Desde que Aristóteles así lo concibió hace más e dos mil años, la creencia del pensamiento occidental era que el universo era eterno e invariable, lo cual contradice los cambios cósmicos comprobados en la ciencia experimental mediante el uso de los grandes telescópicos y la sofisticada tecnología informática moderna usada en la Astrofísica.

La antigua creencia de que la materia estelar y la arquitectura de la bóveda celeste estaba conformada de una materia que no cambia, ha sido derrumbada por el avance de la tecnología moderna, el cual ha dado paso a nuevas fronteras y visiones de la cosmología, donde incluso se ha llegado a estimar la hipotética edad del universo.

De la proliferación de los modelos del universo apoyados en las nociones de geometrías no-euclidianas y otras consideraciones puramente matemáticas, han surgido teorías como las big-bang y otras más recientes, que mayormente parten del marco de la teoría de la relatividad de Einstein y de los conceptos más contemporáneos de la Mecánica Quántica.

El enfoque teísta de la Cosmología védica

La gran visión de la cosmología védica que se enmarca en la filosofía Vedanta, no sólo considera el estudio holístico del universo como un todo, sino que también concierne con el significado del hombre sobre Universo y su relación con Dios. Bajo este espíritu, la visión de la Cosmología Védica ha sido expuesta en forma pionera por el Bhaktivedanta Institute en diversos eventos internacionales durante más de tres décadas.

En el paradigma vedántico la conciencia es considerada un aspecto fundamental e irreductible de naturaleza, y constituye un factor esencial en la comprensión tanto del universo como del hombre. Esta dimensión trascendental en el estudio de los fenómenos de la naturaleza universal no ha sido debidamente considerada en el marco contemporáneo de la Física y otras disciplinas del conocimiento.

Ciertas partes de la cosmología védica pudieran resumirse en referencia al segundo aforismo del Vedanta-sutra —janmadyasya yatah: “El Brahman, la Verdad Absoluta o Dios, es eso de Quien se origina la creación y todo lo demás en el universo”. El significado de la palabra sánscrita janmadi —nacimiento, implica creación, mantenimiento y disolución. El significado de la palabra asya debe ser tomado como “de este (universo)”, y yatah como “eso de Quien”. De acuerdo a esta declaración el Ser Supremo extiende su potencia trascendental para el propósito de la creación, el mantenimiento y la disolución del mundo cósmico. El Bhagavad-gita (9.10) así lo confirma:

maydhyaksena praktih suyate sa-caracaram
hetunanena kaunteya jagad viparivartate

“Esta naturaleza material, que es una de Mis energías, funciona bajo Mi dirección, ¡oh, hijo de Kunti!, y produce a todos los seres móviles e inmóviles. Por orden suya, esta manifestación es creada y aniquilada una y otra vez”.

Este principio también es corroborado por el Bhagavad-gita (10.Cool:

aham sarvasya prabhavo mattah sarvam pravartate…

“Yo soy la fuente de todos los mundos materiales y espirituales. Todo emana de Mí.

Comentando las perplejidades acerca del origen, Stephen Hawkings ha declarado lo siguiente:

Durante miles de años, las personas se han preguntado acerca del Universo. ¿Se expandió para siempre o existía un límite? ¿Y dónde provino todo? ¿Existirá para siempre el Universo? El encarnizado debate entre estos dos puntos de vista ha ocurrido durante siglos sin llegar a ninguna conclusión. (A Brief History of Time, 1996)

Distinguidos científicos y pensadores han señalado la deficiencia de las concepciones cosmológicas puramente materialistas acerca del origen del universo. El cosmólogo indio J.Narlikar, colaborador del británico Fred Hoyle, ha señalado lo siguiente:

Aunque los científicos no tienen el hábito de discutir el evento de la creación o la situación anterior a él, se ha realizado mucha investigación sobre cómo era el universo inmediatamente después de su creación”. (Theories of the Universe, “Structure of the Universe”. Cap. 4).

¿Puede la mente humana comprender el universo? Albert Einstein señaló las limitaciones de la mente humana para comprender el Universo:

La mente humana no es capaz de comprender el Universo. Nosotros somos como un niño pequeño que entra en una biblioteca grande. Las paredes están cubiertas hasta el techo con libros en muchas lenguas diferentes. El niño sabe que alguien debe de haber escrito esos libros. No sabe quién o cómo. No entiende los idiomas en que están escritos. Pero él se da cuenta de un plan definitivo en el arreglo de los libros…. un orden misterioso que no comprende, pero que sólo sospecha oscuramente.

Charles Townes, ganador del Premio Nobel por el descubrimiento del rayo láser, también ha señalado la improbabilidad de que el origen del universo ocurra en forma aleatoria:

Es notable y muy improbable que la creación de este universo sea aleatoria. Entonces, ¿cómo ocurrió?... Una posibilidad es que se planeó por una inteligencia fantástica que podría llamarse Dios, quien planeó el universo y las leyes de la Física… quizás exista un número infinito de universos, con diferentes leyes de la Física.
Nosotros no sabemos por qué las leyes de la Física tienen que ser de la manera que ellas son, aunque nosotros tampoco sabemos por qué tiene que ser así... Dios está en todas partes. Él influye en todo pero, no obstante, cada individuo puede tener una fuerte interacción personal con El. (God is a Person, Diálogos con el Dr. T.D. Singh, Bhaktivedanta Institute, Kolkata, 2006.)

Estas y otras declaraciones mueven a la reflexión. Desde la antigüedad, grandes pensadores, desde Platón a Tagore, de Newton a Einstein, han intentado develar la naturaleza de la realidad. Pero la realidad parece siempre ser más profunda que lo que nuestras débiles mentes pueden comprender. ¿Puede un esfuerzo combinado de la ciencia y la espiritualidad, las dos fuerzas más dominantes de la humanidad, ayudarnos a ahondar más profundamente en la naturaleza de la realidad? Antes de explicar el modelo cíclico de la Cosmología Védica, veamos que significa realmente el Vedanta dentro de este contexto.

¿Qué es el Vedanta?

El Vedanta es una ciencia espiritual, uno de los seis darshanas o sistemas de la filosofía ortodoxa de la India. Es único en el pensamiento indio y el mayor tratado filosófico y científico de su patrimonio espiritual. El Vedanta es la base de todo conocimiento. Así lo establece el Mundaka Upanisad (1.1.1): sa brahma-vidya sarva-vidya pratistha. El término sánscrito vedanta es una combinación de dos palabras, veda y anta. Veda quiere decir conocimiento revelado (sruti) y anta significa el fin. Por lo tanto, la palabra vedanta significa el fin del conocimiento o el último conocimiento de la verdad absoluta.

El Vedanta no sólo se refiere al Vedanta-sutra, sino también a toda la literatura Védica que describe las conclusiones de los Vedas, específicamente el Bhagavad-gita (véase el verso 15.15), el Srimad-Bhagavatam[1] y los Upanisads. El Vedanta profundiza en la naturaleza ontológica del alma, atman y la conciencia (cetana), la cualidad manifestada del alma. De esta forma, el paradigma holístico del Vedanta proporciona un detallado trasfondo para demostrar que existe una dimensión diferente de la realidad, incluyendo la realidad de la existencia de Dios, la cual sólo puede ser percibida por los sentidos espirituales y la mente purificada.
De acuerdo al Vedanta quizá no sea posible para el ser humano ordinario sondear la vastedad del cosmos en cada uno de sus detalles. El Vedanta declara que el Ser Supremo crea este mundo fenoménico a través de sus diferentes energías, siendo una de ellas la energía material.
Para una mayor profundización sobre la filosofía Vedanta habría que acudir a los aforismos del Vedanta-sutra y los comentarios sobre esta obra, especialmente lo de Sri Baladeva Vidyabhusana.
Deficiencias de la ciencia moderna en la comprensión
del origen del universo y de la vida.
La ciencia moderna declara que la vida proviene de la materia al considerar que la vida surge de puras reacciones moleculares de ciertos elementos químicos. Pero hasta la fecha, los científicos no tienen ninguna prueba o evidencia de ello. Sus argumentos acerca del origen de la vida y del universo están sólo basados en presuposiciones. La declaración de los científicos de que pronto demostrarán un origen químico de la vida es como pagarle a alguien con un cheque de fecha pospuesta. ¿De qué servirá un cheque si no hay dinero que lo respalde?

El fundamento científico se basa en la observación y la experimentación. La observación sin la experimentación no constituye razones científicas, sino puras teorías especulativas. Eso es lo que está sucediendo con la formulación de las teorías cosmológicas modernas

Los científicos en el campo de la Química, la Física teórica (incluyendo la Mecánica Cuántica), presentan su explicación acerca del origen material de la vida como la única conclusión científica posible. Ellos declaran que ninguna otra teoría puede ser científicamente admisible. De esta manera, inducen al mundo a creer que el universo es producto de una “gran explosión” (Big-Bang) y que la vida surgió gradualmente a partir de sustancias químicas, de un extraño “caldo original” compuesto de aminoácidos, proteínas y otros ingredientes fundamentales.
No obstante las grandes perplejidades que confrontan sus enrevesadas teorías, los mismos científicos reconocen en sus revistas y discusiones privadas, que su teoría sobre el origen y la cosmogénesis enfrenta dificultades grandes y a veces insuperables. Por ejemplo, ciertos aspectos del ADN ponen muy en duda la esencia del pensamiento evolutivo.
La diferencia entre la materia y el espíritu ni la realidad trascendental que existe más allá de los átomos y las moléculas no es bien comprendida. De allí la necesidad de una nueva visión sobe el origen de la vida y del universo. La conciencia es exactamente lo que diferencia los organismos vivientes de los objetos físicos. Los estudios de la ciencia moderna están basados en la asunción de que la vida es un producto emergente de la materia, lo cual contradice la visión trascendental de nuestro paradigma vedántico.

Para la gente que ha llegado a aceptar todas las afirmaciones de los científicos modernos como verdades probadas y comprobadas, la perspectiva védantica rompe el hechizo de los mitos materialistas y nihilistas que disfrazados de ciencia, han embrujado a la civilización moderna.

La creación del universo responde a un diseño inteligente
El concepto de la existencia de un diseño inteligente supremo en la creación, desafía directamente a la teoría darwinista y otros acercamientos naturalistas al origen y evolución de la vida. La complejidad de cierto grupo de información, como lo es el estudio del universo como un todo, hace imposible que la información ocurra por casualidad, porque responde a un propósito específico. Este concepto es técnicamente conocido en inglés como Complex specified information.

Esta nueva corriente partidaria del diseño inteligente es compartida por diversos científicos de la vanguardia contemporánea, como el grupo del Wethersfield Institute—Michael j. Behe, William Dembsky y Stephen Meyer (véase Science and Evidence for Design in the Universe and God; y Intelligent Design and Fine-tuning—A dialogue between Dr. T.D.Sing and Michael J. Behe, Bhaktivedanta Instiute, Kolkata, 2005). Charles Townes, ganador del premio Nobel por el descubrimiento del rayo láser, ha afirmado lo siguiente:
Es muy improbable que la creación de este universo sea aleatoria. Entonces, ¿cómo ocurrió?... Una posibilidad es que se planeó por una inteligencia fantástica que podría llamarse Dios, quien planeó el universo y las leyes de la Física… quizás exista un número infinito de universos, con diferentes leyes de la Física”.
Nosotros no sabemos por qué las leyes de la Física tienen que ser de la manera que ellas son, aunque nosotros tampoco sabemos por qué tiene que ser así. (God is a Person— Diálogues with Dr. T.D. Singh, Bhaktivedanta Institute, Kolkata, 2006)

La sofisticada terminología de la cosmología moderna, que envuelven las especulaciones teóricas de la Física y las formulaciones matemáticas, intenta construir modelos abstractos del universo sin considerar el rol fundamental de la conciencia.
Ahondaremos más adelante sobre este y otros aspectos correlacionados con el tema del presente estudio. Baste por ahora saber que en las teorías cosmológicas modernas no se considera el rol de una inteligencia suprema como la causa primordial de la manifestación cósmica.

Big-Vision versus Bing-Bang

En nuestro paradigma vedántico llamamos la “Gran visión” —Big Vision[2], en oposición al Big Bang o “Gran explosión”—, a la existencia de un supremo plan inteligente como la causa eficaz del proceso de la creación universal. Detrás de la creación existe una gran visión. Esta visión de la cosmogénesis se encuentra en los antiguos textos sánscritos de la India y está formulada para establecer la conexión trascendental entre la entidad viviente condicionada y Dios, considerado como Bhagavan o el Brahman supremo.

Este vínculo se establece y desarrolla a través del bhakti, el proceso del yoga devocional, mediante la guía de un maestro espiritual o guru.
El modelo del big-bang es uno de los modelos más populares sobre la creación cósmica. Esta teoría del origen del universo, concebida en 1927 por el sacerdote belga George Lemaitre, es sólo un concepto científico materialista del universo. Sin embargo, tiene muchas limitaciones y ha implicado serias preguntas sin respuesta, las cuales necesitan ser explicadas: ¿Qué existía antes del big-bang? ¿Qué pasaba con las leyes de físicas y del espacio-tiempo antes del big-bang? ¿Puede surgir un orden universal tras una “gran explosión”? ¿Cuándo, cómo y por qué desaparece el universo?
Además del big-bang, también existen otras teorías, tales como la teoría del estado estacionario de J.V.Narlikar[3], el modelo oscilatorio del universo, la teoría de las cuerdas[4], etcétera. Defectos topológicos en la cosmología moderna también han sido señalados al examinar la situación actual de los modelos teóricos del primer universo en la Física de las partículas. Tales deficiencias han sido señaladas en un artículo publicado en 1999 por el Prof. A.M. Srivastava[5]. Existen muchas otras paradojas en las teorías cosmológicas modernas.

Otros modelos cosmológicos, como la teoría de un universo cíclico, tiene sus raíces en ideas incluso mucho más complejas, como la así llamada “teoría de las supercuerdas”, que sugiere que hay más de diez dimensiones espaciales, no sólo tres tal como nosotros conocemos en el mundo fenoménico terrestre perceptible.

Todo eso quizá se acople con las abstracciones matemáticas de la Geometría de Riemann, los espacios multidimensionales de Hilbert y Minkonsky, y el complejo análisis tensorial usado en el modelo post-relativista. Pero varios cosmólogos creen que la aparentemente inexplicable condición física de un big-bang y un big-crunch o gran contracción, o subsecuente contracción del universo, quizá pueden explicarse con la ayuda de esas dimensiones adicionales, las cuales son, por otra parte, invisibles para nosotros, porque ellas radican en la esfera del dominio (región) trascendental y no pueden percibirse con los sentidos materiales.

En este sentido, el big-bang ha resultado un big-bluff o gran fanfarronada, tan sólo una pretensión infundada surgida de la especulación científica de inteligencias limitadas. La comprensión cabal del origen de este y otros universos amerita una concepción superior de la realidad, debido a que entender realmente el origen de este universo está más allá de la competencia de la ciencia material, tal como así lo ha afirmado Sir Roger Penrose, matemático de la Universidad de Oxford: “Quizás nunca seamos capaces de entender la realidad última mediante el riguroso acercamiento científico” [6].

Por otra parte, según las leyes observadas de la física, al pasar el tiempo, los sistemas existentes se desorganizan cada vez más, excepto si localmente, hubiera una cantidad apropiada de un impulso dirigido de energía que podría detenerse e invertir la desorganización, localmente. Según la teoría del big-bang el orden aumenta durante el tiempo sin ninguna energía dirigida. ¿Cómo puede ser esto posible? La teoría del big-bang tampoco responde a la pregunta: ¿Dónde se originaron las condiciones previas para la creación del universo? ¿Cual fue/es la fuente de la increíble cantidad de energía dentro del universo?

¿Cuál es la causa de orden, complejidad y las leyes que observamos dentro del universo material. ¿Cómo una explosión podría crear orden y no un caos? ¿Cómo es posible justificar que de una explosión indirecta pueda resultar en un efecto opuesto inusualmente esperado? O en otros términos, ¿Cómo puede producirse un aumento en la información, en orden y estructuras útiles tales como las estrellas y los planetas?

Debido a la supuesta autoridad de la ciencia, muchas personas se vuelven ateas, aceptando la afirmación de que el origen del universo es explicable sin la necesidad de una inteligencia superior o Dios. Es más, el fortaleciendo de tal idea ateísta ocasiona extensos resultados negativos en un declive rápido de la moralidad humana. La teoría del big-bang y sus defensores, que mayormente no dicen la verdad, se vuelve una prédica del ateísmo, causando un gran daño ético a la humanidad. Recientes observaciones de la localización y movimiento de las galaxias ponen a prueba la concepción de un cosmos homogéneo y plantean serias dificultades a la mayor parte de las teorías.
La teoría del big-bang es un rechazo abierto de la existencia de Dios, y una oportunidad de omitir y rechazar Sus leyes. Hay algunas personas que intentan armonizar su fe con esta teoría. Sin embargo, globalmente, las personas están alejándose de Dios y están viviendo una vida bajo concepciones ateas.
Con el propósito de clarificar estas y otras perplejidades y deficiencias, es necesario enfocar más profundamente el estudio de la cosmología desde una perspectiva teísta. La aproximación védantica a este escenario puede ser útil para el entendimiento apropiado de la imagen cósmica desde diferentes perspectivas.
Los modelos cosmológicos modernos y sus limitaciones
Como todas las creaciones de la ciencia, los modelos cosmológicos modernos han sido generados a partir de los sentidos imperfectos de diversos autores científicos. Involucran especulaciones teóricas incompletas, las cuales han sido desarrolladas a partir de intuiciones basadas en observaciones, usando sofisticados equipos tecnológicos. Surge entonces la pregunta: ¿Puede la cosmología moderna presentar una teoría apropiada del Universo? Las limitaciones inherentes y la deficiencia de los modelos cosmológicos modernos, han sido señaladas por Stephen Hawking, el padre de los “hoyos negros”:

Quizá no es posible formular una teoría del universo en un número finito de sentencias….nosotros y nuestros modelos, son ambos parte del universo que estamos describiendo. Por lo tanto, una teoría física es auto-referenciada, como en el teorema de Gödel.[7] En consecuencia, uno puede esperar que sea bien inconsistente o incompleta. Las teorías que hasta ahora tenemos, son tanto incoherentes como incompletas…

El cosmólogo S.Hawking también emitió un relevante comentario en relación a la descripción cosmológica mecánico-cuántica y el problema de la singularidad:

Los científicos han estimado que para la pequeña duración de tiempo empezando del Big-Bang y extendiéndose a aproximadamente 10-43 segundos después del Big-Bang (referida como el tiempo de Planck), sería indispensable una descripción mecánico-cuántica de la cosmología. Sin embargo, debe notarse que la teoría del Big-Bang ya está enfrentando el problema de singularidad.…

¿Qué es esta singularidad? Aunque de basamento puramente matemático, en la teoría estándar del big-bang, el universo comienza con un punto de volumen cero y densidad y temperatura infinita —una imposibilidad matemática conocida como una singularidad. La singularidad es consecuentemente el fenómeno físico-matemático que resulta cuando la curvatura del espacio-tiempo se vuelve infinita debido al efecto cuando el “tamaño total del universo” es 0 y la densidad es infinita. Esto se deduce al considerar las ecuaciones de la teoría post-relativista.
La estructura del espacio-tiempo depende de la distribución de materia (densidad de distribución). En principio puede obtenerse de un gran conjunto de ecuaciones diferenciales involucradas en la teoría general de la relatividad de Einstein (TGR). Para obtener una solución realista de estas complejas ecuaciones han surgido varios modelos cosmológicos. Sin embargo, existe una seria dificultad involucrada en la solución de las ecuaciones cosmológicas basadas en la TGR, y eso se debe a la singularidad.
En el momento del big-bang (tiempo cero del “comienzo” del universo) o al final del universo (big crunch o gran condensación), cuando el tamaño total del universo es cero y la densidad infinita, el valor de la curvatura del espacio-tiempo es infinito. S.Hawking apunta lo siguiente: “En esta singularidad las leyes de ciencia y nuestra habilidad para predecir el futuro se malograría. Como resultado, no puede describirse el momento inicial”.

Los científicos han presentado su explicación acerca del origen material de la vida como la única conclusión científica posible. Ellos declaran que ninguna otra teoría puede ser científicamente admisible. De esta manera, inducen al mundo a creer que la vida surgió gradualmente a partir de sustancias químicas, de un extraño “caldo original” compuesto de aminoácidos, proteínas y otros ingredientes fundamentales. Aún así, los mismos científicos reconocen en sus revistas y discusiones privadas, que su teoría enfrenta dificultades grandes y a veces insuperables. Por ejemplo, ciertos aspectos del ADN ponen muy en duda la esencia del pensamiento evolutivo.

La teoría del big-bang parte de un hipotético tiempo cero; pero no tiene realmente comienzo en el tiempo y resulta en una expansión del universo de billones de años, hasta que alcance un punto de retorno y se contrate, sólo para expandirse nuevamente ad infinitum. El astrofísico Paul Steinhardt ha propuesto que una explicación científicamente creíble llamada la teoría cíclica del universo, que busca explicar las fallas recientemente destapadas en la teoría actual del origen y evolución de todas las cosas conocidas.

No hay nada conocido como “por casualidad”. Siempre existe una causa. Si no conocemos la causa, la llamamos una casualidad. La posibilidad de obtener el más simple sistema auto-reproductor mediante la combinación aleatoria de moléculas es a lo sumo 1 en 1040.000 intentos. Sir Fred Hoyle y Chandra Wickramasinghe, grandes matemáticos y astrofísicos calcularon por primera vez siendo el número de átomos en el Universo y puede suponerse la magnitud astronómica de esa estimación. Fred Hoyle dice que creer que la vida podría surgir por casualidad es como creer que “un tornado que barre un patio de basura podría ensamblar un Boeing 747”.

Las simples leyes naturales no pueden producir nada complejo. Pero las leyes naturales con alto grado de complejidad pueden manifestar situaciones físicas con alto grado de complejidad. Gauss, el famoso matemático dijo: “No tuve éxito sólo por mi propio y doloroso esfuerzo, sino por la gracia de Dios. Como un súbito relámpago, se resolvió el enigma”.

El origen cósmico de las leyes naturales con alto grado de complejidad también se considera en la Bhagavad-gita (9.10): “Esta naturaleza material, que es una de Mis energías, funciona bajo Mi dirección, ¡Oh, hijo de Kunti!, y produce a todos los seres móviles e inmóviles. Por orden suya, esta manifestación es creada y aniquilada una y otra vez.” [8].

El modelo cíclico de la Cosmología védica: kalpas, yugas y manvantaras.

La cosmología védica responde a un proceso cíclico. El universo se mantiene durante un gran período de tiempo cósmico y luego es aniquilado. Nuestro universo es uno de los innumerables universos. Al comienzo de cada ciclo surge Brahma y se pone en marcha la creación. El gran periodo cósmico que corresponde a un día de Brahma se llama kalpa. Durante ese lapso ocurre la manifestación universal (maha-tattva), con los sistemas
planetarios, galaxias, estrellas y constelaciones (naksatras). Cada kalpa comprende mil ciclos de cuatro eras de evolución o yugas, llamadas Satya, Treta, Dvapara and Kali.

Como se describe en el Srimad-Bhagavatam Purana, el escenario de la evolución cósmica comienza con una serie de preguntas que el gran sabio Narada Muni le pregunta a su padre Brahma, apoderado para llevar a cabo el proceso de la creación universal, cuya vida dura cien años, lo cual corresponde a 311.040 x 109 años terrestres.

En su etimología, un ciclo es generalmente referido como el proceso de desarrollo de un estado cualquiera de cierta manifestación. Como ha señalado precisamente René Guénon[9], existe siempre cierta analogía que enlaza a los diferentes ciclos de un mismo orden, bien sea entre los ciclos principales o sus divisiones secundarias. La secuencia cronológica presentada en la “doctrina de los ciclos cósmicos”, tal como el kalpa, representa la evolución o desarrollo total del universo, tal como nosotros entendemos los estados o respectivos grados de duración de la existencia universal, evaluada según una medida particular del tiempo.

Los ciclos tienen un carácter cósmico e histórico. En las descripciones de los textos védicos sobre la evolución del universo existen grandes ciclos cósmicos del tiempo llamados kalpas, los cuales han sido comparados con las estimaciones de las teorías cosmológicas modernas. Multiplicando el factor esencial de la vida de Brahma (4.320 millones de años), se observa que el cálculo de la edad del universo, desde el así llamado momento del big- bang y otras especulaciones modernas, hasta la era actual, da una cifra alrededor de 10.000 millones de años.

Los modernos estudios cosmológicos confrontan muchas paradojas. Para clarificar estas y otras perplejidades se precisa una nueva perspectiva, la cual debe ser considerada por los hombres de ciencia y otras disciplinas académicas que ayuden a resolver esta incertidumbre acerca del origen del universo y de la vida. Bajo el lema “la vida proviene de la vida”, nuestro enfoque teísta tiene mucho que aportar en este constructivo enfoque sobre el origen universo y la evolución de la conciencia humana.
El mismo número de ciclos constituye una noche de Brahma. El vive por 100 de estos años y luego desaparece. La duración de Satya-yuga (edad de oro) es de 1.728,000 años; Treta-yuga (edad de plata) 1.296,000 años; Dvapara-yuga (edad de bronce) 864.000 años; and Kali-yuga (la era de hierro actual) dura 432.000 años. Se llama maha-yuga al ciclo de estas cuatro grandes cuya duración es de 4.320 millones de años solares, en la proporción 4:3:2:1. En la siguiente tabla se muestra la estructura astronómica del maha-yuga en años solares y años divinos (tiempo de los devatas o semidioses, siendo 1 año de los humanos igual a 360 días en los planetas celestiales):
Tabla de años solares y años divinos en un maha-yuga

Yuga Años Solares Tiempo de los devatas

Satya-yuga = 4 x 432.000 = 1.728.000
Treta-yuga = 3 x 432.000 = 1.296.000
Dvapara-yuga = 2 x 432.000 = 864.000
Kali-yuga = 1 x 432.000 = 432.000 ______
1 Maha-yuga = 10 x 432.000 = 4.320.000

La duración de estos ciclos son años solares que corresponden con un determinado número (indicado en la tabla anterior) de revoluciones planetarias alrededor de la gran montaña Sumeru, que en los textos védicos se considera el centro o eje del Universo. Estos ciclos de revoluciones planetarias comienzan desde un punto fijo de referencia que indica el comienzo de la era de Kali-yuga[10].

La teoría del big-bang basa su idea moderna en que el universo se contrae y se expande. En las escrituras védicas encontramos un paralelismo con esas teorías. Explican una noción del mundo expandiéndose y contrayéndose en ciclos perpetuos sin comienzo ni fin en el tiempo eterno. Por lo tanto, la teoría cosmológica cíclica del Vedanta se asemeja a ciertas asunciones del pensamiento científico moderno.

Ante el horizonte de una nueva ciencia

Actualmente, destacados científicos como Roger Penrose y otros hombres de ciencia, están sugiriendo la necesidad de una nueva ciencia para explicar ciertos principios más profundos de la naturaleza como el aspecto de la conciencia, irreductible en términos mecanicistas.

Si podemos incluir la esencia de la espiritualidad junto con las visiones científicas del conocimiento que busca una mejor imagen del universo y del hombre, podría ser posible el desarrollo de la nueva ciencia. El campo de Cosmología parece que está perfectamente preparado para ello.

Conclusión

La alternativa trascendental que presenta la visión paradigmática de la cosmología védica para una comprensión más completas sobre el origen y la evolución del universo, ha sido puesta de manifiesto en significativas referencias científicas y declaraciones espirituales. Para concluir esta introducción, que aspira motivar al lector en el estudio sistemático de la temática aquí resumida, quisiera citar un importante señalamiento de A.C.Bhaktivedanta Swami Prabhupada, la autoridad sobre el conocimiento védico más internacionalmente reconocida en el mundo moderno:

En la creación del Señor hay muchas cosas maravillosas que podemos ver con nuestros propios ojos todos los días y todas las noches, pero no estamos en capacidad de llegar a ellas con el equipo que nos da la ciencia materialista moderna. De manera que, no debemos depender de la autoridad fragmentaria de la ciencia materialista, para conocer cosas que se encuentran más allá de los límites del campo científico.

Para el hombre común, tanto la ciencia moderna como la sabiduría védica simplemente tienen que ser aceptadas, porque él no puede verificar ninguna de las declaraciones de la ciencia moderna ni de la literatura védica. La alternativa que tiene el hombre común es la de creer en una de ellas o en las dos.
El camino del conocimiento védico es, sin embargo, más auténtico, porque ha sido aceptado por los acharyas, quienes además de ser hombres eruditos y fieles, son almas liberadas que no tienen ninguno de los defectos de las almas condicionadas. No obstante, los científicos modernos son almas condicionadas propensas a cometer muchísimos errores; por consiguiente, la posición más segura es la de aceptar la versión auténtica de las Escrituras védicas, tales como el Srimad-Bhagavatam, el cual es aceptado unánimemente por los acharyas[11].

El modelo teísta de la Cosmología védica aquí presentado tiene muchos rasgos interesantes. La cosmología científica moderna es bastante incompleta al describir el origen y la evolución del universo. La Cosmología puede ser uno de los puntos de reunión complementaria entre la ciencia y la espiritualidad. Nuestro modelo vedántico de la Gran Visión constituye una alternativa trascendental para explicar el cosmos como un todo, incluyendo el rol fundamental que desempeña la conciencia en el escenario de los fenómenos universales.

Dentro de este escenario, la cosmología védica representa un paradigma alternativo no-mecanicista que nos ofrece convincentes respuestas a los grandes enigmas del universo y del ser, en su búsqueda trascendental por la comprensión del cosmos y la liberación indvidual.

SYAMASUNDARA

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Re: COSMOLOGIA VEDICA....

Mensaje por SYAMASUNDARA el 22/3/2011, 14:52

Tipos de creación y destrucción del universo. El comienzo de Kali-yuga.

La aparición de Krishna ocurre una vez en un día de Brahma. Krishna aparece al final de Dvapara-yuga del 28º milenio del 8º Manu. Krishna aparece cada 8.600x 106 años solares. Por la evidencia del Bhagavad-gita (4.7), donde el Señor declara que El enseñó a Vivasvan el mismo conocimiento del yoga. Se estima que la actual era de Kali-yuga se calcula que empezó el 18 Febrero de 3102 d.C. Krishna apareció en 3001 d.C., y su desaparición fue el 17 Febrero de 3102 d.C. Actualmente, han pasado cinco mil años de este Kali-yuga, que dura un total de 432.000 años. La yuga actual comenzó con la desaparición del Señor Krishna, tal como se confirma en el Srimad-Bhagavatam(1.3.43).

La edad del presente Manu (Visvasvata Manu) se ha calculado que dura unos 305.300.000 años, de los cuales ya han transcurrido 120.400.000. El Gita fue hablado antes del nacimiento de Manu y fue hablado nuevamente por Krishna a Arjuna hace unos 5.000 años, cuando en el curso del tiempo se había roto la cadena de sucesión discipular.

Cálculo de la vida de Brahma

Puesto que 24 horas de Brahma, o un día de su vida, es igual a 6.640.000 años solares o revoluciones del Sol, 200 revoluciones solares comprendidas en los 100 años de un ser viviente terrestre, en términos de las horas de Brahma se deduce del siguiente cálculo: (200 x 24) ÷ (8.640 x 103) = 0.5555 segundos de la vida de Brahma.La existencia de Brahma es también insignificante comparada con el tiempo del Creador Supremo, siendo las dos divisiones (praradha) de la vida de Brahma igual 1 nimesa: (8 ÷ 15) segundos = 0.533333… segundos para el Señor Supremo, el controlador del tiempo eterno: kalo ‘yani dvi-parardhakhyo nimesa upacaryate / avyakrtasyanantasya hy anader jagad-atmanah (Bhagavatam, 3.11.36).

En su Mahasiddhanta (I, 16), un antiguo tratado astronómico de la India, su autor, Aryabhata II, da un número deficitario para los sandhyas (sandhis), períodos entre dosmanus. Arybhatta II calcula 14 manvantaras como 4.294.080 años. A esta cifra añade los 15 sandhyas (de 1.728.000 años cada uno) para completar la duración de una kalpade 14 Manus. Según esto, Aryabhatta II toma el manvantara igual a 306.720.000 revoluciones solares, que es diferente del estándar de los siddhantas y delBhagavatam Purana de 308.571.420.

El autor del Ayabhatiya divide la yuga según la revoluciones planetarias del canon Jain. Para este otro autor, kalpas y yugas no están relacionadas con eventos creativos, sino únicamente en consideraciones astronómicas, dependiendo de las posiciones planetarias. Según esto, en el Aryabhatiya (III.9) se divide el catur-yuga (mahayuga) en cuatro partes iguales de 1.080.000 años cada una. Esta división presenta el inconveniente que en cada cuarto de yuga, los planetas hacen un número entero de revoluciones alrededor de la tierra (eje de Sumeru). La última sección del libro (Bugholadhyaya) trata sobre Gola o la esfera celeste.

La duración total de la vida de Brahma (100 años) se deduce de que si un kalpacorresponde a un día de Brahma (12 horas), un mes de Brahma corresponde a 30kalpas y un año a 360 kalpas. Entonces el producto de 100 x 360 = 36.000 kalpas – 504.000 manvantaras = 311.040 x 109 años solares = 864 x 109 años de los semidioses.

La duración total de la vida de Brahma es llamada en los Puranas para o “período extremo.” La mitad de ese período se llama paradha. Así tenemos que: 1 para = 2 parardhas de 432 x 109 años de los semidioses cada uno (155.520 x 109 años solares)

En el primer paradha de Brahma hay 18.000 kalpas, 252.000 manvantaras y 360 x 105 maha-yugas = 360 x 108 ciclos de cuatro yugas. En el comienzo de la primera mitad de la vida de Brahma, huvo un milenio llamado Brahma kalpa, donde el Señor Brahma apareció junto con la aparición simultánea de los Vedas (purvasyadan parardhasya brahmo nama mahan abhu / kalpo yatra-bhavad Brahma sabda-brahmeti yam viduh). Srila Visvanatha Chakravarti Thakur dice, que de acuerdo al cálculo astronómico Hindú, Brahma nació en el mes de Marzo.

En síntesis, el cálculo de la vida total de Brahma, que vive cien años es el siguiente:

4.320x106 años terrestres = 12 horas de un día de Brahma
8.640x106 “ = Un día completo de Brahma (24 horas)
8.640 x 106 x 30 “ = 259.200 x 106 = 1 mes de Brahma
259.200 x 106 x 12 “ = 3.110.400 x 106 = 1 año de Brahma
3.110.400x 106 x 100 “ = 311.040 x 109 = 100 años de Brahma


Los ciclos de evolución del tiempo cósmico, las revoluciones planetarias y la duración de la vida.

Todos los grandes ciclos védicos de evolución cósmica descritos, se relacionan con la duración de las revoluciones planetarias. Dos movimientos solares, los cursos norte y sur de la eclíptica (uttarayana y daksinayana) equivalen a un día completo (un día y una noche) de los semidioses, es decir un año completo en el calendario para los seres humanos (360 días terrestres). Si consideramos el estándar de 100 años de vida máxima para los seres humanos en Kali-yuga, lo cual equivale a 55 minutos de la vida de Brahma, según se deduce de las relaciones siguientes: 100 años completos del calendario de los seres humanos = 36.000 días

La duración de la vida es diferente en diferentes planetas. El tiempo en el planeta tierra es diferente del tiempo en los planetas superiores y eso concuerda con las paradojas del movimiento y los relojes en la teoría moderna de la relatividad. Krishna es la Verdad Absoluta y la causa de todas las causas universales (sarva karana karanam). Cada planeta tiene su órbita prefijada en el tiempo eterno (kala-cakra). No todos los sistemas planetarios son afectados por la devastación de una kalpa. Por ello, la duración de la vida de entidades vivientes que están más allá del rango de devastación de una kalpa, es diferente de nuestro período de tiempo existencial. El triloka es sumergido en el agua de la devastación en la noche de Brahma, y la refulgencia del Sol y la Luna desaparecen del universo, pero el Sol y la Luna siguen existiendo en la esfera de los tres mundos o divisiones dentro del cosmos.

Según el Bhagavatam, la noche de Brahma es debida al efecto de la influencia del tiempo en el toque de una porción insignificante de las gunas, cuando tama es predominante. Rudra, la encarnación de la oscuridad representa el fuego del tiempo eterno (maha-kala) ardiendo en los tres mundos (Patala, Martya y Svarga), sumergiendo a todas las jivas en su disolución. Todo queda silencioso y al final de la noche de Brahma, él crea de nuevo los tres mundos, que continúan existiendo durante el período de 14 Manus (4.294.080.000 años solares = 11.928.000 años de los semidioses). Por todo ello, la terminología “kalpa” se asigna únicamente en referencia a los asuntos de la creación en el día de Brahma, no en la noche de Brahma. Para calcular los períodos de tiempo de los seres en diferentes planetas, podemos convertir, en forma tabular, los slokas del Srimad-Bhagavatam (3.11.10-13):

Reflexiones y Conclusiones

Un cambio de estado en un sistema depende de la dirección del tiempo, un proceso específico de ese sistema. El estado A cambia al nuevo estado B de manera irreversible. El tiempo (kala) es un factor de estado en el sistema y determina el aumento o disminución de la dirección. La expresión A → B significa un cambio irreversible de estado. La sucesión de eventos naturales está fijada por un orden irreversible.

Este tipo de consideraciones condujeron al estudio del orden temporal entre eventos consecutivos y el análisis de simultaneidad de Albert Einstein, donde está implícita la raíz de la teoría causal del tiempo. El orden temporal entre eventos muy distantes puede únicamente determinarse si pueden ser conectados por una señal. Esto simplifica las visiones relativistas, porque dos observadores difieren en su opinión en relación a cual de dos simultáneos eventos fue la causa y cual el efecto.

La única consideración de la analogía de Einstein, puede ser que el orden temporal se basa en la habilidad humana para enviar y percibir señales. Con ello están relacionadas muy profundas implicaciones lógicas y filosóficas. Las relaciones causales son como tiempo y espacio, un continuo que no es absoluto, sino relativo al observador. Además, de acuerdo a la Teoría de la Relatividad General, el valor del tiempo es afectado por la masa.

Las estimaciones de la cosmología moderna en relación con el origen del universo y su cambiante estructura, tal como es representado en diferentes modelos y ecuaciones, coinciden en forma singular con los ciclos védicos de evolución cósmica. Si mantenemos una pluralidad de ciclos, sólo pueden ser ciclos de eventos, en sucesión uno tras otros.

Así surgió la idea de exponer claramente esa similitud mediante un diagrama proyectivo, mostrando los ciclos védicos del tiempo en el giro de los movimientos planetarios.

El fuego de la devastación es tan extremadamente ardiente que grandes sabios como Brghu Muni dejan sus cuerpos en Maharloka y se transportan ellos mismos a Indraloka. El fuego continúa durante 100 años de los semidioses (36.000 años humanos) Durante otro período de 36.000 años de torrentes, con violentas olas y vientos, y se desbordan mares y océanos. Esas reacciones de 72.000 años son el comienzo de la devastación del triloka y sus 14 sistemas planetarios, divididos en las tres esferas Patala, Martya y Sarga del triloka que corresponden con el sistema inferior (Bhuloka), el sistema medio (Bhuvarloka) y el sistema superior (Svarloka).

Los Puranas dan extensas descripciones de estas tres divisiones del universo. De acuerdo al Siva Purana hay siete divisiones del universo: Bhuloka, Bhuvarloka, Svargaloka, Maharloka, Janaloka, Tapaloka y Satyaloka o Brahmaloka. Junto con los siete patalas (planetas infernales inferiores) tenemos cuatro divisiones del universo. Las últimas son mencionadas en el Siva-rahasya-tantra: “Hay siete lokas y siete patalaso regiones infernales (Atala, Vitala, Sutala, Talatala, Matala, Rasatala y Patala), todos crean el brahmanda o “huevo de Brahma, siendo el Sol el astro central.”

La duración total de la vida de Brahma (100 años) se deduce fácilmente de la manera siguiente: si un kalpa corresponde a un día de Brahma (12 horas), un mes de Brahma corresponde a 30 kalpas y un año a 360 kalpas. Entonces el producto de 100 x 360 = 36.000 kalpas – 504.000 manvantaras = 311.040 x 109 años solares = 864 x 109 años de los semidioses.

La duración total de la vida de Brahma es llamada en los Puranas para o “período extremo.” La mitad de ese período se llama paradha. Así tenemos lo siguiente:

1 para = 2 parardhas de 432 x 109 años de los semidioses cada uno (155.520 x 109 años solares)

En el primer paradha de Brahma hay 18.000 kalpas, 252.000 manvantaras y 360 x 105 maha-yugas, que equivalen a 360 x 108 ciclos de cuatro yugas. En el comienzo de la primera mitad de la vida de Brahma, hubo un milenio llamado Brahma-kalpa, donde el Señor Brahma apareció junto con la aparición simultánea de los Vedas (purvasyadan parardhasya brahmo nama mahan abhu / kalpo yatra-bhavad Brahma sabda-brahmeti yam viduh). Srila Visvanatha Chakravarti Thakur dice, que de acuerdo al cálculo astronómico Hindú, Brahma nació en el mes de Marzo.

La duración de la vida es diferente en diferentes planetas. El tiempo en el planeta tierra es diferente del tiempo en los planetas superiores y eso concuerda con las paradojas del movimiento y los relojes en la teoría moderna de la relatividad. Krishna es la Verdad Absoluta y la causa de todas las causas universales (sarva karana karanam). Cada planeta tiene su órbita prefijada en el tiempo eterno (kala-cakra). No todos los sistemas planetarios son afectados por la devastación de una kalpa. Por ello, la duración de la vida de entidades vivientes que están más allá del rango de devastación de una kalpa, es diferente de nuestro período de tiempo existencial. El triloka es sumergido en el agua de la devastación en la noche de Brahma, y la refulgencia del Sol y la Luna desaparecen del universo, pero el Sol y la Luna siguen existiendo en la esfera de los tres mundos o divisiones dentro del cosmos.

Según el Bhagavatam, la noche de Brahma es debida al efecto de la influencia del tiempo en el toque de una porción insignificante de las gunas, cuando tama es predominante. Rudra, la encarnación de la oscuridad representa el fuego del tiempo eterno (maha-kala) ardiendo en los tres mundos (Patala, Martya y Svarga), sumergiendo a todas las jivas en su disolución. Todo queda silencioso y al final de la noche de Brahma, él crea de nuevo los tres mundos, que continúan existiendo durante el período de 14 Manus (4.294.080.000 años solares = 11.928.000 años de los semidioses). Por todo ello, la terminología “kalpa” se asigna únicamente en referencia a los asuntos de la creación en el día de Brahma, no en la noche de Brahma. Para calcular los períodos de tiempo de los seres en diferentes planetas, podemos convertir, en forma tabular, los slokas del Srimad-Bhagavatam (3.11.10-13).

Nota Final: Para cualquier aclaratoria adicional sobre las explicaciones y descripciones dadas en este documento, o cualquier otra información complementario acerca del tema tratado en el contexto, las personas interesadas pueden comunicarse conmigo

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Re: COSMOLOGIA VEDICA....

Mensaje por SYAMASUNDARA el 22/3/2011, 14:53

Verso 1

om namo bhagavate vasudevaya
janmady asya yato ’nvayad itaratas carthesv abhijñah svarat
tene brahma hrda ya adi-kavaye muhyanti yat surayah
tejo-vari-mrdam yatha vinimayo yatra tri-sargo ’mrsa
dhamna svena sada nirasta-kuhakam satyam param dhimahi

om—¡oh, mi Señor!; namah—ofreciendo mis reverencias; bhagavate—a la Personalidad de Dios; vasudevaya—a Vasudeva (el hijo de Vasudeva), o el Señor Sri Krishna, el Señor primordial; janma-adi—creación, conservación y destrucción; asya—de los universos manifestados; yatah—de quien; anvayat—directamente; itaratah—indirectamente; ca—y; arthesu—propósitos; abhijñah—plenamente consciente; sva-rat—totalmente independiente; tene—impartió; brahma—el conocimiento védico; hrda—la conciencia del corazón; yah—aquel que; adi-kavaye—al primer ser creado; muhyanti—están engañados; yat—respecto al cual; surayah—grandes sabios y semidioses; tejah—fuego; vari—agua; mrdam—tierra; yatha—tanto como; vinimayah—acción y reacción; yatra—con lo cual; tri-sargah—las tres modalidades de la creación, las facultades creadoras; amrsa—casi real; dhamna—junto con todos los enseres trascendentales; svena—de forma autosuficiente; sada—siempre; nirasta—negación por la ausencia de; kuhakam—ilusión; satyam—verdad; param—absoluta; dhimahi—yo medito en.

TRADUCCIÓN

¡Oh, mi Señor, Sri Krishna, hijo de Vasudeva!, ¡oh, Personalidad de Dios omnipresente!, a Ti Te ofrezco mis respetuosas reverencias. Yo medito en el Señor Sri Krishna, porque Él es la Verdad Absoluta y la causa primordial de todas las causas de la creación, conservación y destrucción de los universos manifestados. Él está directa e indirectamente consciente de todas las manifestaciones, y es independiente, pues no existe ninguna otra causa más allá de Él. En el principio fue únicamente Él quien impartió el conocimiento védico en el corazón de Brahmaji, el ser viviente original. Él hace que hasta los grandes sabios y semidioses se engañen, tal como a uno lo confunden las representaciones ilusorias del agua que se ve en el fuego, o de la tierra que se ve en el agua. Únicamente debido a Él, los universos materiales, manifestados temporalmente por las reacciones de las tres modalidades de la naturaleza, parecen reales, aunque son irreales. Por consiguiente, yo medito en Él, el Señor Sri Krishna, quien existe eternamente en la morada trascendental, la cual siempre está libre de las representaciones ilusorias del mundo material. Yo medito en Él, pues Él es la Verdad Absoluta.

SIGNIFICADO

Las reverencias a la Personalidad de Dios, Vasudeva, denotan directamente al Señor Sri Krishna, quien es el divino hijo de Vasudeva y Devaki. Este hecho se explicará más explícitamente en el texto de esta obra. Sri Vyasadeva afirma aquí que Sri Krishna es la Personalidad de Dios original, y que todas las demás son Sus porciones plenarias directas o indirectas, o bien porciones de la porción. Srila Jiva Gosvami, en su Krishna-sandarbha, ha explicado el tema en cuestión de una forma aún más explícita. Y Brahma, el ser viviente original, en su tratado llamado Brahma-samhita, ha explicado sustancialmente el tema que trata de Sri Krishna. En el Sama-veda Upanisad, también se declara que el Señor Sri Krishna es el divino hijo de Devaki. Por lo tanto, en esta oración, la primera proposición sostiene que el Señor Sri Krishna es el Señor primordial, y si ha de entenderse que existe alguna nomenclatura trascendental propia de la Absoluta Personalidad de Dios, ha de ser el nombre indicado por la palabra Krishna, que significa “el supremamente atractivo”. En muchos lugares del Bhagavad-gita, el Señor afirma que Él es la Personalidad de Dios original, y esto lo confirma Arjuna, y también grandes sabios, tales como Narada, Vyasa, y muchos otros. En el Padma Purana también se declara que, de los innumerables nombres del Señor, el nombre de Krishna es el principal. Vasudeva denota la porción plenaria de la Personalidad de Dios, y todas las diferentes formas del Señor, siendo idénticas a Vasudeva, se indican en este texto. El nombre Vasudeva denota en particular al divino hijo de Vasudeva y Devaki. Los paramahamsas, que son aquellos miembros de la orden de vida de renuncia que se han perfeccionado, siempre meditan en Krishna.

Vasudeva, o el Señor Sri Krishna, es la causa de todas las causas. Todo lo que existe emana del Señor. La manera en que ello ocurre, se explica en capítulos posteriores de esta obra. Mahaprabhu Sri Caitanya ha descrito esta obra como el Purana inmaculado, debido a que contiene la narración trascendental acerca de la Personalidad de Dios, Sri Krishna. La historia del Srimad-Bhagavatam también es muy gloriosa. Fue recopilado por Sri Vyasadeva, después de éste haber alcanzado la madurez en el conocimiento trascendental. Él lo escribió bajo las instrucciones de Sri Naradaji, su maestro espiritual. Vyasadeva recopiló toda la literatura védica, que contiene las cuatro divisiones de los Vedas, los Vedanta-sutras (o los Brahma-sutras), los Puranas, el Mahabharata, etc. Mas, no obstante, no estaba satisfecho con ello. Narada, su maestro espiritual, advirtió su descontento, y, por lo tanto, le aconsejó que escribiera acerca de las actividades trascendentales del Señor Sri Krishna. Esas actividades trascendentales se describen específicamente en el Décimo Canto de esta obra. Pero, a fin de poder llegar hasta su propia esencia, uno tiene que proceder gradualmente, mediante el desarrollo de conocimiento de las categorías.

Es natural que una mente filosófica quiera saber del origen de la creación. De noche ve las estrellas en el cielo, y naturalmente especula acerca de sus habitantes. Esa clase de preguntas son naturales en el hombre, pues éste tiene una conciencia desarrollada, más elevada que la de los animales. El autor del Srimad-Bhagavatam da una respuesta directa a esas preguntas. Él dice que el Señor Sri Krishna es el origen de todas las creaciones. No sólo es el creador del universo, sino también el destructor del mismo. Por la voluntad del Señor, la naturaleza cósmica manifestada es creada en un cierto período, es conservada por algún tiempo, y luego, también por la voluntad de Él, es aniquilada. Por consiguiente, la voluntad suprema se halla tras todas las actividades cósmicas. Desde luego que existen ateos de varias categorías que no creen en un creador, pero ello se debe a un escaso acopio de conocimiento. Por ejemplo, el científico moderno ha creado satélites espaciales, y mediante uno que otro dispositivo estos satélites son lanzados al espacio sideral, a volar por algún tiempo bajo el control del científico, que se encuentra muy lejos de ellos. De igual modo, todos los universos, con sus innumerables estrellas y planetas, los controla la inteligencia de la Personalidad de Dios.

En las Escrituras védicas se dice que la Verdad Absoluta, la Personalidad de Dios, es la principal de todas las personalidades vivientes. Todos los seres vivientes, desde Brahma, el primer ser creado, hasta la más pequeña de las hormigas, son seres vivientes individuales. Por encima de Brahma existen incluso otros seres vivientes con capacidades individuales, y también la Personalidad de Dios es un ser viviente de ese tipo. Y Él es un individuo, tal como también lo son los demás seres vivientes. Pero el Señor Supremo, o el ser viviente supremo, tiene la mayor inteligencia, y posee las más inconcebibles energías de toda clase de diferentes variedades. Si el cerebro de un hombre puede producir un satélite espacial, uno puede imaginar muy fácilmente cómo cerebros más elevados que los del hombre pueden producir cosas igual de maravillosas y muy superiores. La persona sensata aceptará fácilmente este argumento, pero hay ateos obstinados que jamás estarán de acuerdo. Sin embargo, Srila Vyasadeva acepta de inmediato que la inteligencia suprema es el paramesvara. Él le ofrece sus respetuosas reverencias a la inteligencia suprema, a quien se le da el tratamiento de para, o paramesvara, o Suprema Personalidad de Dios. Y ese paramesvara es Sri Krishna, como se reconoce en el Bhagavad-gita y otras Escrituras presentadas por Sri Vyasadeva, y específicamente en este Srimad-Bhagavatam. En el Bhagavad-gita, el Señor dice que no existe ningún otro para-tattva (summum bonum) aparte de Él mismo. Por consiguiente, Sri Vyasadeva adora de inmediato al para-tattva, Sri Krishna, cuyas actividades trascendentales se describen en el Décimo Canto.

Algunas personas inescrupulosas van inmediatamente al Décimo Canto, y especialmente a los cinco capítulos que describen la danza rasa del Señor. Esa porción del Srimad-Bhagavatam es la parte más íntima de esta gran obra literaria. A menos que uno esté totalmente versado en el conocimiento trascendental del Señor, es seguro que entenderá equivocadamente los venerables pasatiempos trascendentales del Señor conocidos con el nombre de la danza rasa, y Sus amoríos con las gopis. Este tema es altamente espiritual, y sólo las personas liberadas que han llegado gradualmente a la etapa de paramahamsa, pueden saborear de modo trascendental esa danza rasa. Por lo tanto, Srila Vyasadeva le da al lector la oportunidad de desarrollar de manera paulatina su comprensión espiritual, antes de saborear de hecho la esencia de los pasatiempos del Señor. En consecuencia, él invoca a propósito un mantra Gayatri, dhimahi. Este mantra Gayatri está hecho para la gente adelantada espiritualmente. Cuando uno canta con éxito el mantra Gayatri, puede entender la posición trascendental del Señor. De manera que, uno debe adquirir cualidades brahmínicas o encontrarse perfectamente situado bajo la cualidad de la bondad, para poder cantar con éxito el mantra Gayatri y alcanzar luego la etapa en la que comprenda trascendentalmente al Señor, Su nombre, Su fama, Sus cualidades, etc.

El Srimad-Bhagavatam es la narración acerca del svarupa del Señor que Su potencia interna manifiesta, y esta potencia se diferencia de la potencia externa que ha manifestado al mundo cósmico, el cual está al alcance de nuestra experiencia. En este sloka, Srila Vyasadeva hace una clara distinción entre las dos. Sri Vyasadeva dice aquí que la potencia interna manifestada es real, mientras que la energía externa manifestada en la forma de la existencia material, es únicamente temporal e ilusoria, como el espejismo que aparece en el desierto. En el espejismo del desierto no hay verdadera agua, sino únicamente la apariencia de agua. El agua verdadera se encuentra en algún otro lugar. La creación cósmica manifestada parece la realidad, pero no es más que una sombra de ella, pues la realidad se encuentra en el mundo espiritual. La Verdad Absoluta está en el cielo espiritual, no en el cielo material. En el cielo material, todo es verdad relativa, es decir, una verdad depende de alguna otra cosa. Esta creación cósmica es el resultado de la interacción de las tres modalidades de la naturaleza, y las manifestaciones temporales están creadas de forma tal que le presenten una ilusión de la realidad a la mente confundida del alma condicionada, quien aparece en muchísimas especies de vida, incluso entre los semidioses superiores, tales como Brahma, Indra, Candra, etc. De hecho, no existe realidad en el mundo manifestado. Sin embargo, parece haber realidad, a causa de la verdadera realidad que existe en el mundo espiritual, en donde la Personalidad de Dios existe eternamente con Sus enseres trascendentales. jueves
El ingeniero en jefe de una complicada construcción no participa personalmente en la misma, pero conoce cada rincón y escondrijo de ella, porque todo se hace bajo su dirección. Él conoce todo lo referente a dicha construcción, tanto directa como indirectamente. De forma similar, la Personalidad de Dios, que es el ingeniero supremo de esta creación cósmica, conoce cada rincón y escondrijo de ella, aunque los asuntos los llevan a cabo los semidioses. En la creación material, desde Brahma hasta la insignificante hormiga, nadie es independiente. La mano del Señor se ve por doquier. Todos lo elementos materiales, así como también todas las chispas espirituales, emanan únicamente de Él. Y todo lo que se crea en este mundo material no es más que la interacción de dos energías, la material y la espiritual, que emanan de la Verdad Absoluta, la Personalidad de Dios, Sri Krishna. Un químico puede producir agua en el laboratorio químico, mezclando hidrógeno y oxígeno. Mas, en realidad, la entidad viviente trabaja en el laboratorio bajo la dirección del Señor Supremo, y los materiales con los que trabaja, también los proporciona el Señor. El Señor conoce todo directa e indirectamente, está consciente de todos los detalles diminutos, y es completamente independiente. De Él se dice que se asemeja a una mina de oro, y las creaciones cósmicas, que tiene tantas formas diferentes, se asemejan a objetos hechos de ese oro, como anillos, collares, etc. El anillo de oro y el collar de oro son cualitativamente iguales que el oro de la mina, pero cuantitativamente el oro de la mina es diferente. Por lo tanto, la Verdad Absoluta es simultáneamente idéntica y diferente. Nada es absolutamente igual a la Verdad Absoluta, pero, al mismo tiempo, nada es independiente de la Verdad Absoluta.

Todas las almas condicionadas están creando —desde Brahma, el ingeniero de todo el universo, hasta la insignificante hormiga—, pero ninguna de ellas es independiente del Señor Supremo. El materialista piensa equivocadamente que no hay ningún creador aparte de él mismo. Esto se denomina maya, o ilusión. A causa de su escaso acopio de conocimiento, el materialista no puede ver más allá del alcance de sus imperfectos sentidos, y, en consecuencia, piensa que la materia adopta su propia forma automáticamente, sin la ayuda de una inteligencia superior. Srila Vyasadeva refuta eso en este sloka: “Como el todo completo, o la Verdad Absoluta, es la fuente de todo, nada puede ser independiente del cuerpo de la Verdad Absoluta”. Todo lo que le ocurre al cuerpo, llega a ser conocido rápidamente por el que está dentro del cuerpo. De igual manera, la creación es el cuerpo del todo absoluto, y, por ende, el Absoluto conoce directa e indirectamente todo lo que ocurre en la creación.

En el sruti-mantra, también se declara que el todo absoluto, o Brahman, es la fuente última de todas las cosas. Todo emana de Él y todo es mantenido por Él, y al final, todo entra en Él. Ésa es la ley de la naturaleza. En el smrti-mantra se confirma lo mismo. Se dice que la Verdad Absoluta, o Brahman, es la fuente de donde todo emana al comienzo del milenio de Brahma, y el depósito en el que todo finalmente entra. Los científicos materialistas dan por sentado que el Sol es la fuente máxima del sistema planetario, pero son incapaces de explicar la fuente del Sol. Aquí se explica la fuente máxima. De acuerdo con las Escrituras védicas, Brahma, que puede decirse que es como el Sol, no es el creador último. En este sloka se declara que la Personalidad de Dios le enseñó el conocimiento védico a Brahma. Uno podría argüir que Brahma, siendo el ser viviente original, no podía ser inspirado, porque en esa época no había ningún otro ser viviente. Aquí se declara que el Señor Supremo inspiró a Brahma, el creador secundario, para que Brahma pudiera desempeñar sus funciones creadoras. De manera que, la inteligencia suprema que se encuentra detrás de todas las creaciones, es Sri Krishna, la Divinidad Absoluta. En la Bhagavad-gita, el Señor Sri Krishna declara que únicamente Él supervisa la energía creadora, prakrti, que constituye la totalidad de la materia. Por eso, Sri Vyasadeva no adora a Brahma, sino al Señor Supremo, que es quien guía a Brahma en sus actividades creadoras. En este sloka, las palabras abhijñah y svarat, en particular, son muy significativas. Estas dos palabras distinguen al Señor Supremo de todas las demás entidades vivientes. Ninguna otra entidad viviente es ni abhijñah ni svarat. Es decir, nadie está plenamente consciente, ni nadie es totalmente independiente. Hasta Brahma tiene que meditar en el Señor Supremo para poder crear. ¡Qué decir, entonces, de los grandes científicos como Einstein! Desde luego, la inteligencia de un científico como ése no es producto de ningún ser humano. Los científicos no pueden fabricar un cerebro como ése, y, ¿qué decir de los tontos ateos que desafían la autoridad del Señor? Aun los impersonalistas mayavadis que se jactan de que pueden volverse uno con el Señor, no son ni abhijñah ni svarat. Esos impersonalistas se someten a severas austeridades, para adquirir el conocimiento con el cual volverse uno con el Señor. Pero, finalmente, se vuelven dependientes de algún discípulo rico que les provee de dinero para construir monasterios y templos. Ateos como Ravana o Hiranyakasipu tuvieron que someterse a severas penitencias antes de que pudieran burlarse de la autoridad del Señor. Pero, en fin de cuentas, se hizo que fueran impotentes, y no pudieron salvarse cuando el Señor apareció ante ellos en forma de la cruel muerte. Esto es lo que ocurre también con los ateos modernos que se atreven a burlarse de la autoridad del Señor. Dichos ateos serán tratados de forma similar, pues la historia siempre se repite. Cada vez que los hombres desdeñan la autoridad del Señor, la naturaleza y sus leyes se encargan de castigarlos. Esto se confirma en la Bhagavad-gita, en el conocido verso yada yada hi dharmasya glanih. “Cuando quiera que hay una declinación del dharma y un aumento del adharma, ¡oh, Arjuna!, en ese momento Yo Me encarno” (Bg. 4.7).

En todos los sruti-mantras se confirma que el Señor Supremo es supremamente perfecto. Se dice en los sruti-mantras que el sumamente perfecto Señor lanzó una mirada sobre la materia, y creó así a todos los seres vivientes. Los seres vivientes son partes integrales del Señor, y Él impregna de semillas de chispas espirituales a la vasta creación material, y de esa manera las energías creadoras son puestas en movimiento para realizar las muchas y maravillosas creaciones. Un ateo podría argüir que Dios no es más experto que un relojero, pero por supuesto que Dios es más grande, ya que Él puede crear máquinas en formas dobles, masculinas y femeninas. Las formas masculinas y femeninas de los diferentes tipos de maquinarias continúan produciendo innumerables máquinas similares, sin la necesidad de la atención adicional de Dios. Si un hombre pudiera fabricar un conjunto semejante de máquinas que pudieran producir otras máquinas sin su atención, podría entonces acercarse a la inteligencia de Dios. Pero eso no es posible, pues cada máquina tiene que ser manipulada individualmente. En consecuencia, nadie puede crear tan bien como Dios. Otro nombre de Dios es asamordhva, que significa que nadie es igual ni más grande que Él. Param satyam, o la Verdad Suprema, es Aquel ante el cual nadie es igual ni superior. Esto se confirma en los sruti-mantras. Se dice que antes de la creación del universo material existía únicamente el Señor, quien es el amo de todos. Ese Señor instruyó a Brahma en lo referente al conocimiento védico. Ese Señor tiene que ser obedecido en todo aspecto. Cualquiera que desee deshacerse del enredo material, debe entregarse a Él. Esto también se confirma en el Bhagavad-gita.

A menos que uno se entregue a los pies de loto del Señor Supremo, es seguro que estará confundido. Cuando un hombre inteligente se entrega a los pies de loto de Krishna y entiende completamente que Krishna es la causa de todas las causas, como se confirma en el Bhagavad-gita, sólo entonces puede un hombre así de inteligente volverse un mahatma, o una gran alma. Pero un alma tan grande se ve muy rara vez. Sólo los mahatmas pueden entender que el Señor Supremo es la causa primordial de toda las creaciones. Él es parama, o la verdad última, porque todas las demás verdades están relacionadas con Él. Él es omnisciente. Para Él no existe ilusión alguna.

Algunos eruditos mayavadis arguyen que el Srimad-Bhagavatam no fue recopilado por Sri Vyasadeva, y otros sugieren que este libro es una creación moderna, escrita por un tal Vopadeva. Para refutar semejantes argumentos insensatos, Sri Sridhara Svami señala que en muchos de los Puranas más antiguos se hace referencia al Bhagavatam. Este primer sloka del Bhagavatam comienza con el mantra Gayatri. En el Matsya Purana, que es el más antiguo de todos los Puranas, se hace referencia a esto. En relación con el mantra Gayatri del Bhagavatam, en ese Purana se dice que existen muchas narraciones de instrucciones espirituales que comienzan con el mantra Gayatri. Y existe la historia de Vrtrasura. Todo aquel que regale esta gran obra en un día de luna llena, alcanzará la perfección más elevada de la vida, que consiste en regresar a Dios. También se hace referencia al Bhagavatam en otros Puranas, en los que se afirma claramente que esta obra fue completada en doce cantos, que comprenden dieciocho mil slokas. En el Padma Purana también se hace referencia al Bhagavatam, en una conversación entre Gautama y Maharaja Ambarisa. Allí se le aconsejó al Rey que, si deseaba liberarse del cautiverio material, leyera regularmente el Srimad-Bhagvatam. Ante tales circunstancias, no hay duda respecto a la autoridad del Bhagavatam. En los últimos quinientos años, muchos eruditos sabios y acaryas, tales como Jiva Gosvami, Sanatana Gosvami, Visvanatha Cakravarti, Vallabhacarya, y muchos otros distinguidos eruditos, incluso después de la época del Señor Caitanya, elaboraron detallados comentarios acerca del Bhagavatam. El estudiante sincero haría bien en tratar de examinarlos, para saborear con mayor deleite los mensajes trascendentales.

Srila Visvanatha Cakravarti Thakura trata específicamente la psicología sexual original y pura (adi-rasa), despojada de toda embriaguez mundana. Toda la creación material se mueve bajo el principio de la vida sexual. En la civilización moderna, la vida sexual es el punto focal de todas las actividades. Adondequiera que uno mire, ve que la vida sexual es lo preponderante. Por consiguiente, la vida sexual no es irreal. Su realidad se experimenta en el mundo espiritual. La vida sexual material no es más que un reflejo pervertido del hecho original. El hecho original se halla en la Verdad Absoluta, y por eso la Verdad Absoluta no puede ser impersonal. No es posible ser impersonal y contener vida sexual pura. De manera que, los filósofos impersonalistas le han dado un impulso indirecto a la abominable vida sexual mundana, por haber hecho demasiado énfasis en el carácter impersonal de la verdad última. Como consecuencia de ello, el hombre ha aceptado la pervertida vida sexual como lo máximo que existe, por no tener información de la verdadera forma espiritual de la vida sexual. Existe una diferencia entre la vida sexual en la enferma condición material, y la vida sexual espiritual.

Este Srimad-Bhagavatam elevará gradualmente al lector imparcial a la más elevada y perfecta etapa de la trascendencia. Lo capacitará para trascender las tres modalidades de las actividades materiales: las acciones fruitivas, la filosofía especulativa y la adoración de deidades funcionales tal como se inculca en los versos védicos.

SYAMASUNDARA

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